No le digas a un investigador que la ilustración científica es importante

Post de: Vanessa gonzález, docente del curso online «Ilustra fauna marina»

Te habrá sorprendido el título de este post. ¿No es parte de nuestra labor el dar relevancia y explicar la importancia actual de la ilustración en la comunicación científica? ¡Correcto! Y no solo eso: tú sabes que tus ilustraciones no solo son “bonitas”, sino que «van a ayudar a los científicos» a comunicar sus resultados más eficientemente. Entonces, ¿por qué nos cuesta conectar con este tipo de clientes?

A veces, para hacer llegar el mensaje de “la importancia” de algo no basta solo con gritarlo a los cuatro vientos con insistencia. Te cuento mi experiencia: aunque a veces nos choque, el valor y la importancia de las cosas tiene un buen porcentaje de carácter subjetivo. Tú valoras ciertos asuntos por encima de otros, mientras que tus amigos tendrán su propia escala de valores. Por mucho que yo valore la importancia de reducir los microplásticos en los océanos, para mi compañero Juan puede ser más prioritario invertir en energías renovables.

Los investigadores en su día a día tienen cientos de fuegos que apagar y tareas que priorizar. Y sé de buena tinta que en esa situación las dos cosas más valiosas para ellos/ellas son: su tiempo (del que apenas tienen) y la divulgación de su investigación (que deriva posteriormente en nuevas financiaciones).

Intentar convencer a tu investigador de la importancia estética de tu trabajo puede caer en saco roto en función de la persona con la que estés hablando. Algunos investigadores aprecian la estética y estan encantados con invertir en ella si tienen fondos. Pero la gran mayoría han aprendido a “apañarse” solos para transmitir sus resultados de forma visual con las herramientas que tienen disponibles y con eso cumplen su objetivo: no pierden demasiado tiempo y su trabajo tiene cierto alcance.

En tu próxima reunión con un investigador, tendrás mucho más éxito si empatizas con las necesidades y preocupaciones de tu cliente. No empieces hablando del valor o la importancia de la ilustración científica, sino con un “te voy a ahorrar tiempo creando estas ilustraciones o materiales en tu lugar, y además si presentamos tu trabajo de forma visualmente más atractiva llegará a más público y llamará más la atención de los organismos oficiales”. Incluso si el investigador no tienen fondos en ese momento, la idea le calará más hondo y puede que te llame en un futuro cuando solicite un nuevo proyecto.

No te dejes abatir por unos cuantos rechazos. No todos los científicos están en un momento de su vida/trabajo para pensar en ilustraciones científicas. Sigue intentándolo y encontrarás tu oportunidad.

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