Co-crear:¿Un concepto nuevo en ilustración médica?

Post de: Giselle Vitali, docente de Ilustra medicina

¿Por qué si la humanidad lleva toda su historia cocreando, cuando hablamos de ilustración médica nos parece un concepto nuevo?

Seguro que quien ha pasado por mi curso ya sabe por donde voy nada más al leer el título. ¿Por qué? Porque esta es la metodología que un ilustrador con formación 100% artística debería practicar y es la que enseño en el curso de Ilustra Medicina.

A menudo me comentan: «el cuerpo humano me encanta pero… ¿cómo hago para ilustrar lo que mi cliente pide, si la anatomía me resulta tan compleja de entender… y además los tiempos de entrega no ayudan a que dedique todo mi tiempo a estudiarla?», «¿cómo sé que mis ilustraciones no tienen errores?», «¿es necesario tener que estudiar anatomía o medicina para poder ser un/a ilustrador/a especializado en esto?»

Si has hecho el curso de Ilustra Medicina, sabrás que no hay fórmulas mágicas. Que si las hubiese no me gustarían del todo, porque la experimentación y análisis propio es imprescindible para desarrollar nuestra metodología de trabajo. Pero sí hay una solución y la experiencia me ha permitido ir “puliendo” mi propio método de cocreación para la ilustración médica. Sí, la misma que enseño es la que aplico en mi agencia Homograma.

Por partes: su significado radica en la creación conjunta, por eso podría decir que la cocreación es inherente al ser humano. Ciertamente las personas necesitamos comprender la información, al menos aquella que nos interesa. Esto pasa por etiquetarla o ‘aterrizarla’ en un plano más común a nuestro entendimiento y dejarnos de “palabros” que suenen a tendencia.

La cocreación surge por una necesidad. Siempre. Desde mi experiencia veo dos vías claras, vamos a ejemplificar ambas.

– La necesidad de que un profesional 100% conocedor de la materia que yo no domino, como la medicina o la anatomía, valide mi trabajo como ilustradora médica con formación 100% del campo artístico e ilustración.
– La otra vía, la necesidad de que un profesional de la comunicación gráfica, como nosotros los ilustradores, dibujemos con rigurosidad aquello que los profesionales de la medicina y la ciencia tienen que divulgar.

Ojeamos la historia y me pregunto ¿Qué pasa cuando no hay dos DaVinci, o ejemplo más reciente, dos Netter?

Un exponente referente es Vesalio, anatomista, biólogo, médico, cirujano, profesor universitario y fisiólogo; el padre de la anatomía moderna y autor de la obra «De humani corporis fabrica». Pero ¿quién dibujaba la gran parte de su obra gráfica? Se atribuye algunos dibujos a su autoría y la otra gran mayoría a artistas del taller de Tiziano, como Jan Stephen van Calcar y Domenico Campagnola.

Un ejemplo clarísimo de cocreación que refleja la necesidad y la solución. La necesidad de siglos atrás no ha cambiado con respecto a la actual. La diferencia de ahora a siglos pasados es que estamos en un nivel de consciencia colectiva y profesional más avanzada. Podemos ponerle una etiqueta que nos facilitan su comprensión. ¿Pero qué pasa cuando no podemos formarnos con programas especializados, costosos y de difícil acceso que certifican a ilustradores médicos? ¿No podemos realizar trabajos válidos para el sector? ¿Qué pasa cuando soy un profesional u otro de esas dos vías que comentábamos al inicio, y no tenemos interés de incursionar como perfil híbrido? Es decir, soy un médico que no le interesa dibujar su propio contenido o soy un ilustrador que quiere especializarse pero no quiere estudiar la carrera de medicina. A ellos les diría: aprendamos de Vesalio. Apliquemos las 3 bases para una buena cocreación:

1) Respecto hacía el otro profesional experto en lo que tú no eres.
2) Comunicación efectiva para trasladar los conocimientos de ambos profesionales de forma clara.

No dejemos de aprender en nuestra área de conocimiento y genialidad, y así como si se tratara de una suma simple, lograremos esto: ilustrador especializado + profesional de la salud = resultado valioso para la humanidad (Cocreación efectiva).